Soy el mejor

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Si pasáramos algo de tiempo escuchando nuestra propia voz, no me sorprendería que siempre pensamos o decimos cosas como: “Si yo hubiera hecho esto, los resultados hubieran sido mucho mejores. Si yo hubiera sido el organizador de este evento, el programa hubiera sido más exitoso. Si yo fuera el diseñador de esto, el folleto o lo que sea, sería más atractivo.” Más y más y más…vemos lo que otros hacen y cómo viven los demás y en nuestra mente, el ego siempre dice, “Yo soy el mejor! Yo soy el más fuerte, el más poderoso y el más popular!”

Debido a que nuestra mente está llena de esta actitud egoísta, no tenemos espacio para otros y nuestras emociones se vuelven salvajes. Perdemos el control. No diría que te puedes volver loco, pero pienso que estaría cercano a eso. Las emociones que nos queman, como resultado de “Yo soy siempre el mejor, nadie más es mejor que yo,” estas emociones nos llevan a hacer, decir y pensar cosas insensibles. Yo le llamaría a esto “una intoxicación emocional” o la enfermedad de “soy el mejor.”

Es muy fácil para nosotros caer en esta idea de auto-intoxicación de “soy el mejor”, particularmente cuando estamos rodeados de amigos y compañía que siempre nos dicen lo que queremos escuchar. Por supuesto que a todos, y me incluyo, nos encanta escuchar cosas bonitas y comentarios motivadores de todo lo que hacemos. Cada vez que sucede algo así, yo me pregunto a mi mismo, “Realmente soy tan bueno?” porque no quiero dejarme llevar y enfermarme del síndrome de “Soy el mejor”.

De tal forma que a través de los años he desarrollado un par de “oídos duros”. Escucho todos las versiones de las historias y trato de no juzgar, debido a que todos, hasta cierto punto, siempre piensan; “yo tengo la razón. Soy el mejor y los otros están equivocados”. He conocido a miles y miles de personas contando cosas diferentes desde sus propios puntos de vista. Incluso mis perros y mis mascotas hacen lo mismo, se quejan de las otras mascotas, porque piensan que ellos son los más limpios, los más astutos y son los mejores. Cuando tienes el síndrome de “soy el mejor”, esto te indica que tienes un largo camino por andar, que necesitas traer más práctica hacia tu corazón y necesitas volverte más comprensivo.

Les voy a contar un chiste tonto que siempre he querido compartir de una manera educada, pero no había tenido la oportunidad. Por ejemplo, supongamos que somos un grupo de amigos que vamos y hacemos nuestras necesidades en el baño de alguien más y por lo tanto hacemos un gran tiradero. El dueño de la casa y por supuesto el inodoro vienen y muy molestos nos reclaman diciendo que tenemos que limpiar todo. A ti no te gustaría limpiar lo que hicieron los otros, de tal manera que estarías buscando de arriba abajo para encontrar tu propio “desecho”, esperando no terminar limpiando los desechos ajenos, porque tu propio “desecho” es más limpio y más aceptable que el de los demás. ¿No es esta la manera en la que vemos a los otros? Los otros son menos limpios, menos aceptables, menos apropiados, comparados con nosotros. Nosotros somos siempre mejores, si no es que el mejor.

El mundo es un lío debido a nuestra actitud individual de “soy el mejor”, colectivamente, esta actitud de “Yo soy el mejor”, nos lleva mucho caos y sufrimiento a todos los rincones del mundo. Debido a que “soy el mejor”, tengo que controlar a otros países, así es que suceden las guerras. Debido a que “yo necesito más los recursos naturales que los otros”, entonces abuso de la naturaleza de los otros y les quito bosques, oro, etc. etc. Este es el problema con el “soy el mejor”. Desde disputas individuales hasta problemas internacionales, en mi entendimiento, todos están causados por el “yo soy el mejor”. Incluso entre religiones, los linajes budistas, no estamos en armonía. Tenemos que estar probando constantemente que somos los mejores, y en el proceso de hacerlo, sacrificamos nuestro propio entendimiento y nuestra propia iluminación.

Entonces cual es el punto de pensar que “yo soy el mejor”, y perder nuestra propia dirección y camino, porque entonces no nos daremos a nosotros mismos el espacio para poder mejorar. “Mejor” significa “el final”. Pienso que si genuinamente diéramos un paso atrás y nos miráramos a nosotros mismos, nos daríamos cuenta de que está bien no ser los mejores, ser el segundo o tercer lugar o incluso el último, este sentido de humildad nos daría un gran espacio para mejorarnos a nosotros mismos y mucho espacio para aceptar todo tipo de situaciones. ¿No es esta la razón por la cual estamos en un camino espiritual? Pero de nuevo, no estoy diciendo que no debas hacer tu mejor esfuerzo, “hacer mi mejor esfuerzo” y “soy el mejor”, son dos cosas muy distintas. “Hacer mi mejor esfuerzo” significa que estás haciendo un esfuerzo para hacer las cosas bien, “soy el mejor” significa que aparte de ti, todos los demás no existen. Estas dos cosas son totalmente distintas. Esto es algo que necesitamos entender.

(C) DPPL-Spanish México 2012

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