Una mente de principiante


¿Recuerdas cuando eras muy pequeño y jugabas en el jardín a corrías en el parque? Pienso que los niños hoy en día no gozan del privilegio de conectarse con la naturaleza, no tanto como la gente adulta como nosotros. Hoy en día, los padres entretienen a sus niños con el iPad, iPhone, juegos de computadora y tecnologías modernas, pero me gustaría recomendarles que los niños deberían estar pasando más tiempo en la naturaleza para que cuando crezcan, aprecien más su vida.

 

Hoy en día, muchos padres, de manera conveniente, dejan la responsabilidad de la educación de sus hijos en las manos de las escuelas, los programas de TV, los juegos de computadora etc. No es de sorprender, que cuando algunos de esos niños crecen, se convierten en personas o muy alejadas de sus padres o bien de la naturaleza, o se vuelven completamente indiferentes al sufrimiento de otros. Si alimentas la mente de tu hijo con cosas fabricadas, entonces por supuesto que se convertirán en reflexiones de estas fabricaciones. Como padres, el educar a los hijos es una responsabilidad pesada, no solo el darles de comer, sino ocuparse de su bienestar espiritual.

La mayoría de las situaciones suceden debido al karma y sus condiciones. Algunos niños crecen y se desarrollan muy bien a pesar de sus entornos difíciles. Así es que realmente no podemos saber. Pero una cosa que deberíamos recordar es el mantenerlos siempre cerca de la madre naturaleza. Sin la comprensión de la madre naturaleza, los niños no podrán apreciarla, y esta es la razón por la cual vemos todos los abusos hacia el entorno natural. Cuando estamos conectados con el ambiente natural, tenemos el entendimiento de cómo funciona y de lo mucho que dependemos de el. Solamente con este entendimiento, es que lograremos apreciar y valorar a la madre naturaleza.

Hablando de forma egoísta, yo recuerdo cuanto tenía apenas 5 años. Solía deambular por mi monasterio en la noche, totalmente solo, para revisar que las luces estuvieran apagadas. Debido a que era muy pequeño y bajito, a menudo batallaba mucho para poder apagarlas, particularmente las de los baños. La mayoría de la gente se olvidaba de apagar la luz cuando terminaban de hacer sus cosas ahí. Así es que yo siempre sentía que era mi responsabilidad el asegurarme de que las luces se apagaran. Mi amado tutor, KhempoNoryang, me alababa a menudo diciéndole a los monjes mayores, “Aun cuando él (se refería a mi) tiene un cuerpo tan pequeño y bajito, su mente es tan grande, el no gasta energía. Ustedes son tan grandes de tamaño y sin embargo su mente es tan pequeña. Ustedes nada mas dejan las luces prendidas y el chorro del agua corriendo, sin tener que preocuparse en lo más mínimo por el medio ambiente.” La mayor parte del tiempo, debido a mi propia pereza y también a que yo era muy travieso, mis tutores, un total de 8, me hacían la vida difícil. Me pegaban hasta que me ponía inconsciente. Debido a que a mis padres no les era permitido el estar conmigo, yo la pasé muy mal totalmente solo cuando era muy pequeño. Pero mis tutores, particularmente a KhempoNoryang, le encantaba alabarme por mi “turno nocturno” de andar por todo el monasterio apagando luces. Así es que eso impulsó a mi ego y me motivó a nutrir mi propia personalidad original de amante de la naturaleza.

Por supuesto, como la mayoría de ustedes, poco a poco me fui dando a la modernización. Últimamente me he dado cuenta de que también he estado dejando las luces prendidas en los baños. Esto es como nuestro refugio y práctica espiritual. Cuando empezamos como principiantes, teníamos un gran entusiasmo, casi queríamos estar iluminados al instante. Hacíamos miles de postraciones a diario, cientos de miles de mantras a diario, pero poco a poco nuestro motor ha empezado a bajar su velocidad. Existen tantas distracciones allá afuera, así es que nos decimos a nosotros mismos, “Salgamos a ver que está sucediendo allá afuera y después regresaremos a terminar nuestra práctica. Al cabo, si no podemos practicar hoy, lo haremos mañana.” Una vez que rompemos la cadena de la práctica, empezaremos a arrastrar las cosas. Eventualmente, olvidamos incluso nuestro primer momento de urgencia profunda, deseando ayudar a todos los seres para podernos iluminar. Una cosa lleva a la otra, y entonces nuestros viejos hábitos empiezan a alcanzarnos. En poco tiempo incluso hasta podemos volvernos peor de cómo empezamos en nuestro camino espiritual. Como cualquier cosa que hagamos, la práctica espiritual y la motivación de Bodhichita, siempre deben mantenerse en línea. De otra forma, nos iremos alejando de nuestra mente original o mente de principiante.

En aras de nuestra necesidad de regresarle constantemente a la madre naturaleza, de nuevo permítanme motivarlos a todos para que se unan a la iniciativa de romper el récord de plantación de árboles en Ladakh organizada por Live toLove. Necesitamos el apoyo de todos para mantener nuestra acción consistente y nuestro compromiso de proteger, preservar y salvar a nuestro entorno. Nos vemos pronto en Ladakh en el 4º ADC (Concilio Anual Drukpa).

 

http://www.live2love.org/index.php/en/wh-now-live-to-love-international/121-100000-trees-planting-in-ladakh

 

http://www.drukpacouncil.org

(C) DPPL-Spanish México 2012

joomla template