Una Familia Grande

Creado en Sábado, 06 Septiembre 2008 00:29
Visto: 2601
  4 de septiembre de 2008 

 

 

 

 

El día de hoy tuve la buena fortuna de conocer a la cabeza de la orden Jogye del budismo coreano, el Muy Venerable Ji Kwan, en el salón de recepción del Museo de Cultura e Historia del Budismo Coreano. Pasamos un buen rato juntos y estuvimos más de media hora riéndonos e intercambiando notas sobre nuestras tradiciones. La reunión nada más debía durar 10 minutos, pero aparentemente el mismo gran maestro estaba tan contento de poder compartir su conocimiento conmigo que la reunión se llevó más tiempo de lo planeado.  

 


 

 

 

 

Tuve la gran oportunidad de contarle sobre nuestro Linaje Pel Drukpa y él se mostró especialmente interesado en saber más sobre éste. En la plática, discutimos un poco sobre el linaje de Bhikshuni o la ordenación complete de monjas y yo le dije que nosotros no tenemos este linaje en el budismo tibetano y que yo verdaderamente admiraba la habilidad del budismo coreano de poder mantener este linaje Bhikshuni muy firmemente. Me siguió diciendo que yo debía continuar trabajando para ayudar a la gente de este mundo en nombre de la compasión y el amor. Le contestéque todos debíamoshacerlojuntos. De hecho, somos una familia grande que únicamente debido a la falta de comunicación, los budistas tibetanos no saben mucho sobre el budismo coreano y los budistas coreanos no cuentan con conocimientos completos sobre el budismo tibetano. De hecho, muchos coreanos únicamente conocen una pequeña parte del budismo tibetano y por nuestra parte, no sabemos nada sobre el budismo coreano. Así que los dos sentimos que la clave está en que debemos intercambiar activamente nuestro conocimiento y mejorar la relación y entendimiento entre las diferentes tradiciones budistas de culturas diferentes y diferentes países. El gran maestro Ji Kwan pareció estar de acuerdo en que ésta es la parte inmóvil de nuestra relación.

 

 

El gran maestro me regaló la Prajna Paramita escrita sobre piedra negra con pinturas doradas y también algunos otros objetos de regalo. Me conmoví mucho de recibir la Prajna Paramita de parte de él porque ésta es el corazón de la esencia de las enseñanzas del Señor Buda y también me enteré que el Sutra del Corazón es la práctica principal de la tradición budista coreana. De cualquier manera, había recibido muchos regalos de todos lados en esta ocasión, pero esta Prajna Paramita del maestro Ji Kwan es el que considero el más preciado para mí y mi linaje. Me había invitado a visitarlo de nuevo para platicar más. Voy a tener presente y en mi corazón su invitación. Quiero agradecer a todos mis amigos en Corea del Sur por arreglar este encuentro tan auspicioso. Los dos nos sentimos como viejos amigos que se encuentran de nuevo. Quiero agradecer especialmente al Maestro Deokjo, en representación del Linaje Pel Drukpa y nuestros seguidores, por arreglar este encuentro, porque es definitivamente un inicio importante para nosotros saber más sobre la orden Jogye y que ellos conozcan más sobre el Linaje Drukpa.

 

 

Pienso que para ahorita muchos de mis amigos y estudiantes se estarán preguntando qué es el linaje Jogye y qué tan importante es en el budismo coreano. La orden Jogye es la secta budista más grande que administra 2,000 templos con 15,000 monjes y monjas y más o menos 8 millones de seguidores. Su sitio oficial en la red en ingles es www.koreanbuddhism.net y creo que aquellos de ustedes que quieran saber más pueden averiguar muchas cosas sobre Jogye y su práctica zen.

 

 

El gran maestro Ji Kwan también me preguntó sobre los distintos colores de gorros usados por los maestros de las diferentes escuelas del budismo tibetano. Estaba armando un gran alboroto por los tocados amarillos, rojos y negros y preguntó si no había alguien usando uno blanco. Me reí y dije: “¿Por qué no?” Señalé a mi gorro y dije: “Yo uso uno azul”. Y se rió. Le expliqué que la mayoría de estos distintos colores de gorros, diferentes historias y cuentos chistosos fueron creados por los medios extranjeros y los escritores de libros que pudieran estar tomando información tendenciosa o engañosa de cualesquiera fuentes quisieron creer y hay muchas fabricaciones y manipulaciones. Estas personas desconocían el significado de los gorros y la realización interna de los diferentes linajes. Así que nada más podían hablar de las apariencias externas, nombrando las diferentes escuelas por los colores de los gorros, tales como la Escuela de los Gorros Amarillos, la Escuela de los Gorros Rojos, lo cual he leído en varias ocasiones, incluso en libros reconocidos de viajes impresos por Lonely Planet y otros, algunos de los que tienen el nombre de nuestro linaje escrito mal como ‘Brukpa’ y por alguna extraña razón, todo el mundo cita este libro y aquél y a este escritor y aquél, sin preguntarnos a nosotros, las personas que usamos los gorros, si nuestros linajes fueron alguna vez conocidos por los colores de nuestros gorros, si nuestros linajes fueron alguna vez conocidos por los colores de nuestros ropajes, cómo es que nuestros nombres se dieron, etcétera. Así es que algunas gentes listas dan mal uso de esta mala información para su propio beneficio. Algunas veces me canso de oír esto y también de dar explicaciones. Le había pedido a un grupo de mis amigos y estudiantes que escribieran a los diferentes sitios de la red para corregir estos hechos equivocados en cualquier momento que se los encontraran y en lugar de eso me dijeron que se sintieron ofendidos porque no había referencia alguna a libros o videos o desconocidos que estuvieran dando la información falsa. Esto es muy injusto para los distintos linajes y sus maestros. Esto va a tener como resultado el deterioro de los linajes budistas. Para nosotros, es una falta total de respeto el llamar a las diferentes sectas por los colores de sus gorros. Me alegro mucho que el gran maestro Ji Kwan tomara esta información con seriedad.

 

 

De cierta manera admiro a los maestros budistas coreanos que recientemente salieron para proteger con mucho coraje las tradiciones budistas y las enseñanzas en Corea. Creo que todos debiéramos vivir en armonía como una gran familia, sin importar de cuáles  religiones o sectas budistas. Desgraciadamente algunas veces con el fin de proteger la propia tradición espiritual y el linaje, es la labor de los maestros espirituales el sacar esto y hacerlo del conocimiento del público, porque la mayoría de las personas son normalmente muy inocentes y fácilmente confundidas por lo que sea que leen y oyen, sin tener un claro entendimiento de toda la situación.

 

 

 

 

A todos lados que fui en Corea del Sur en esta ocasión, me sorprendió mucho ver que cada uno de los templos tiene un auditorio bonito y enorme, una casa de huéspedes muy bien administrada, una cafetería muy mona, una tienda de regalos, un hermoso jardín zen para relajación y también un enorme estanque con peces enormes de colores. Nunca había tenido la oportunidad de visitar los templos en Corea del Sur con detenimiento. De hecho, esta es mi primera visita y estadía verdaderas en los templos. Aunque viajo mucho a distintos lugares para compartir mi pequeña sabiduría, normalmente no me quedo en un templo o monasterio. Ahora pude conocer que casi todos los templos budistas coreanos tienen un arreglo similar con estanque de peces, enormes y viejos árboles y todas estas cosas. Esta clase de entorno hermoso ayudará en la meditación porque el entorno externo es muy importante para la meditación y ya que la tradición budista coreana hace mucho énfasis en la meditación zen, esto explica el por qué los templos aquí tienen una gran atmósfera para apoyar la meditación. No estaba yo al tanto que un templo puede contar con todas estas instalaciones, por lo que estuve muy orgulloso de poder transformar la montaña Druk Amitabha en un jardín de meditación con todas las instalaciones arriba mencionadas como de un templo coreano, que aquellos de ustedes que vengan al 1er CAD podrán ver. Por supuesto que la montaña Druk Amitabha no es tan hermosa como cualquiera de estos templos budistas coreanos, pero se irá mejorando con el tiempo.

 

De regreso en Tíbet, no hay tradición para tener estanques, jardines de meditación, cafeterías y tiendas de regalos en un monasterio. Nada de esto estaba en nuestros sueños. Pensamos que tener este tipo de instalaciones nos va a tener ocupados innecesariamente y como debemos practicar, meditar y hacer puyas, todas estas cosas, no contamos con el tiempo para tener estas diferentes instalaciones para nuestra relajación. Pero no puedo evitar el tener esto en la montaña Druk Amitabha. Antes de venir aquí, yo pensé que tenía una manera distintiva de diseñar una institución monástica, con estanque de peces, jardín de meditación, diseño de paisaje japonés, cafetería occidental con ricos postres y una tienda de regalos y ahora también una clínica médica. Ahora me doy cuenta que soy el más grande imitador. Debo haber copiado esta idea de algún lugar, ¿quién sabe? Pero todavía hablando egoístamente, me digo a mí mismo: “¿Quién copia a quién?”  

 

 

 

Quiero agradecer a la Reverendo Seolo con quien me reencontré después de 24 años. Me agradó especialmente el hecho de que pudiera hablar tibetano con fluidez y traducirme tan bien. Como ella es de nuestro linaje Pel Drukpa, el cual es el linaje de la verdadera meditación y de nuestros auténticos yoguis, volver a encontrármela es algo de lo más destacado de este viaje. Sus devotos, como el ex alcalde y su familia, tan amables y amistosos, también vinieron a comer con nosotros. También invitó a un profesor muy destacado de la universidad budista local, quien también es un importante monje budista, para que comiera con nosotros.

 

En esta ocasión de verdad siento que visité Corea del Sur para reconectarme con mis compañeros hermanos y hermanas de otra tradición budista. Está llena de recuerdos agradables, risas, inspiraciones y esperanzas del desarrollo continuo y el progreso de nuestro linaje espiritual común transferido desde el Señor Buda. Nos necesitamos animar unos a otros, apoyándonos verdaderamente sin egoísmos para influenciar o convertir a otros. Hoy en la noche estoy escribiendo con gran alegría llenando todo mi corazón sobre este viaje tan auspicioso que verdaderamente crecerá para llegar a ser una relación benéfica para ambas nuestras tradiciones budistas, para poder enriquecernos y apoyarnos moralmente mutuamente con conocimiento, experiencia y habilidades.