Kyabje Thuksey

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 (1916 – 1983)

Mi primer gurú, Thuksey Rimpoché, Ngawang Gyurmed Pelsang, nació en 1916, hijo del Décimo Gyalwang Drukpa y nieto del Mahasiddha Shakya Shri. Thuksey Rimpoché significa en tibetano “Hijo del Corazón Precioso” en lo que “Hijo” postula no únicamente la esencia biológica de gran sabiduría, sino, también, la sabiduría de su propia naturaleza. Muchos de los santos maestros y, particularmente, el Decimotercero Dalai Lama, declararon que este niñito era en realidad el Verbo Encarnado de Taklung Ma Rimpoché, Cabeza de la Escuela Taklung Kagyud. Sin embargo, su padre, el Décimo Gyalwang Drukpa, se rehusó a dar a su hijo a la orden Taklung porque intuitivamente sabía que su hijo se volvería el guardián y benefactor de las enseñanzas del Buda para el mundo entero y, particularmente, de las enseñanzas del Linaje Drukpa cuando hubiera de sufrir bajo la revolución que ocurriría en el futuro. En su lugar, lo dio a Ngawang Tenzin Pelsang, el Séptimo Zigar Choktrul Rimpoché, para que lo adoptara cuando era un poco más que un infante. Vivió la mayor parte de sus días de infancia en Zigar Gonpa, en Tibet del este.

Habiendo estudiado y entrenado y estudiado bajo la guía de su propio padre y muchos otros altos lamas, tal como Zigar Choktrul Rimpoché, quien era lo que él llamó “el refugio principal”, también incluyó entre sus maestros a su gurú de Mahamudra, Tripon Pema Chokyal, Drukpa Yongdzin Rimpoché, Togden Pagsam Gyatso, Thuchen Choegon Rimpoché y Lobpon Sonam Zangpo. Mi gurú, el Primer Thuksey Rimpoché, era muy serio y disciplinado con su práctica durante su juventud. Él decía que durante su tiempo en Zigar Gonpa, tras recibir todas las transmisiones yóguicas de las bendiciones y enseñanzas de su principal maestro espiritual, el gran Buda Viviente Tripon Pema Chogyal, en Tibet central, nunca dejó pasar un día sin completar 4 rutinas de práctica de yoga, aún cuando estaba muy ocupado con actividades tales como la puesta en marcha de Instituto Educacional de Altos Estudios o la disciplina de la comunidad monástica. También, me señaló lo importante que era para él el permanecer en el estado meditativo de la conciencia en la corriente de las preciosas instrucciones de su gurú de día y de noche. Ubicado en la cima de la gran visión de Mahamudra, yo creo que su práctica principal fueron las Seis Yogas de Naropa, aunque uno no puede estar seguro de cuáles son las prácticas de éstos santos maestros porque las prácticas genuinas deben ser practicadas humildemente y en secreto. No es como muchos de nosotros que estamos muy ocupados hablando de nuestras prácticas, lo que hemos hecho en el pasado y lo que estamos planeando para el futuro. Me contaron los viejos monjes de Zigar Gonpa que la mayor parte de su vida la pasó en retiros continuos haciendo prácticas, sin dormir mucho ni las otras cosas que normalmente podemos hacer para matar nuestro precioso tiempo.  Lo escuché en alguna ocasión decir que podía ver claramente el hueso blanco de su pierna donde sus piernas se habían tocado en la asunción continua de la postura sentada de vajra. Sin embargo, no dijo nada más, por lo que presumí que debió haber estado todo el tiempo en meditación, no únicamente en su estado mental, sino físicamente también. Usaba un chal de algodón delgadito todo el año, aún en el invierno cuando la temperatura llega a menos 10 grados Celsius o menos. Nunca consideró hacer su ermita más calientita o usar más ropa. Todo el mundo atestiguó que dentro de un radio de 2 metros alrededor de la ermita donde el habitaba ni la nieve ni el agua se hacían hielo. Algunos incluso vieron crecer naturalmente flores y plantas verdes ahí. Esto era un signo espontáneo de algún tipo de gran logro tántrico. Aunque hubiera deseado vivir el resto de su vida en solitario retiro, fue persuadido por sus alumnos que dejara su retiro externo y saliera al mundo a enseñar y beneficiar seres que estaban en necesidad acuciosa. Es más, había inestabilidad política y peligro de ataques a estos maestros y monasterios en Tibet durante el final de los años 50. Consecuentemente, fue forzado a dejar su retiro y bajar eventualmente a India con el Decimoprimero Gyalwang Drukpa, Gelek Palsangpo, junto con otros varios santos maestros y sirvientes.

 

Kyabje

 

 

 

Lama Wangdor, quien ahora es un auténtico maestro de meditación y activo en beneficiar a los seres con sus habilidades en la instrucción directa, fue uno de aquellos que sirvió a mi gurú inmensamente en su difícil viaje. Lama Wangdor es un gran ejemplo de practicante auténtico con devoción y realización. La gente común, aún jóvenes sin nada con qué cubrirse las espaldas, pasaron grandes trabajos para cruzar ciertos puentes hechos de un solo tronco a decenas de metros de altura. Si uno se cae, no hay muchas esperanzas de sobrevivir. Muchos murieron en el camino por todas las dificultades, pero Lama cargó a mi gurú sobre sus espaldas todo el camino a la India con un corazón puro. El cuerpo relativo de mi gurú no es de talla pequeña, mucho más grande que Lama mismo, como 1.70 metros de estatura. Lama me dijo hace poco que eso fue uno de los grandes logros de su vida, ser capaz de servir a su gurú de esta manera. Él fue el que nos dio el privilegio de que nuestro gurú se quedara con nosotros. Además, debido a todos los esfuerzos compasivos de estos maestros, no únicamente fue Thuksey Rimpoché y ellos los que se pusieron a nuestra disposición, sino que también pudieron sacar de Tibet algunas reliquias preciosas y adornos rituales del Linaje Drukpa, tales como los Seis Ornamentos de Naropa. Finalmente, aseguraron descanso en un campo de refugiados llamado Buxa, en Bengala Oeste, donde murió el Decimoprimer Gyalwang Drukpa el siguiente año, a la edad de veintinueve años. Desde entonces mi gurú fue confiado con el deber de reubicar la orden Drukpa como refugiados en la mitad de la nada y buscar a la reencarnación del Décimoprimer Drukpa. La cantidad de esfuerzo que volcó en la reconstrucción, no únicamente las construcciones externas pero la construcción interna de la disciplina de las personas, es algo más allá de nuestra imaginación. Si uno carece de su base en la compasión profunda, uno jamás podrá llevar a cabo semejante responsabilidad.

Wangdor

 

 

Dali

 

 

Tras el descubrimiento y entrenamiento del Decimosegundo Gyalwang Drukpa (¡ése soy yo!) como la reencarnación de su padre, gurú, o cualquier forma complicada en que la quieran poner, mi gurú dedicó el resto de su vida a alimentarme y cuidarme, no únicamente en el sentido espiritual sino también en el sentido de una administración placentera y beneficencia precisa de logro mundano. A principios de 1970 construyó nuestro templo actual, junto con el ala este de nuestro monasterio. Antes, nutrió a mucha gente pobre y a monjes alimentándolos, educándolos y alojándolos por muchos años. Cuando el monasterio estaba en construcción, esos monjes sirvieron a mi gurú en ése tiempo trabajando incansablemente durante todo el periodo de la construcción, que duró por más de diez años. Estoy muy orgulloso de ellos de que pudieran servir a su gurú incondicionalmente, casi de la misma manera que Milarepa lo hizo. Además de esos monjes, no contamos con mucho apoyo humano. Nuestro verdadero apoyo vino de fuentes no humanas. Cuando necesitamos materiales de construcción aparecieron milagrosamente. Piedras para construir casualmente estaban cerca del monasterio cuando cayó un rayo en la montaña y causó una avalancha. Nada más tuvimos que recogerlas. ¡Le hicimos un favor al gobierno local al mismo tiempo! De la misma manera, la arena fue provista fácilmente. El agua se formaba en un manantial natural y lluvia cuando la necesitábamos y, hasta el día de hoy, contamos con agua que corre de una fuente natural. Yo sé que todo esto sucedió debido a su poder divino. Así que puedo decir que recibimos más ayuda de nuestros protectores y seres divinos que de esos seres mundanos locales para la construcción del actual Monasterio Choeling de la Sangha Druk. Actualmente, la gente lo llama Dali Gonpa, cuyo nombre deriva del nombre de la localidad donde está situado el monasterio. Aparte de las enseñanzas y actividades divinas en India y la región de los Himalayas, mi gurú visitó Europa y estableció tres capítulos de Drukpa en Francia en 1981.

 

Tras salvar y preservar a mi y a mi linaje por años en tiempos cruciales de transición, el 18 de marzo de 1983 mi gurú me dejó temporalmente y a todos nosotros solos en este mundo para continuar con nuestro deber de servir a los seres. Aunque es muy triste y una gran pérdida para este mundo, lo veo como una última enseñanza silenciosa. Su amor y bendiciones están siempre con nosotros y todas mis actividades son manifestaciones benditas de manifestaciones totalmente bendecidas de Thuksey Rimpoché, quien permanentemente irradia los rayos de Dharmakaya. Los rayos de Dharmakaya o alguna de sus formas de Nirmanakaya de apariencia humana ha venido rápidamente a ayudarnos y continuar actividades compasivas por el bien de todos los seres. El Buda dijo: “ La compasión de un gran maestro nunca cesará hasta la cesación de todo el universo.” Es realmente asombroso aprender estos secretos de los maestros compasivos.

 

 

Hemis

 

 

 

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